💡 Resumen (TL;DR):
- SEALSQ y Parrot integrarán algoritmos poscuánticos en su próxima generación de drones para defensa.
- Los equipos gubernamentales deberán cumplir con el estándar militar CNSA 2.0 a partir del año 2027.
- La tecnología busca neutralizar amenazas como la interceptación de datos actuales para descifrarlos en el futuro.
SEALSQ Corp y Parrot SA anunciaron la expansión de su alianza estratégica para integrar criptografía poscuántica en la próxima generación de drones comerciales y tácticos. La iniciativa, presentada durante la conferencia Embedded World en Núremberg, busca blindar los equipos de defensa, seguridad pública y programas gubernamentales frente a las vulnerabilidades de la era cuántica.
Ambas compañías operan juntas desde hace años. Los semiconductores de seguridad de SEALSQ ya controlan la identidad y el cifrado en el micro-drone táctico ANAFI UKR y en el sistema de piloto automático CHUCK 3.0.
El hardware actual utiliza elementos seguros con certificación Common Criteria EAL5+ y cifrado de 512 bits. Sin embargo, la nueva fase desarrollará una prueba de concepto para integrar directamente algoritmos estándar del NIST, como CRYSTALS-Kyber y CRYSTALS-Dilithium.
Criptografía poscuántica es un campo de la ciberseguridad que diseña algoritmos matemáticos capaces de resistir el poder de procesamiento de una computadora cuántica.
El desarrollo protegerá las comunicaciones y la autenticación contra las amenazas clásicas y futuras. En particular, ataca el método táctico de “roba ahora, descifra después”, donde los adversarios almacenan información cifrada a la espera de hardware capaz de romper sus barreras.
“Estamos orgullosos de llevar nuestra asociación al siguiente nivel integrando la criptografía poscuántica directamente en la próxima generación de drones de Parrot”, afirmó Carlos Moreira, presidente y CEO de SEALSQ.

El reloj corre para las agencias gubernamentales
El marco de ciberseguridad CNSA 2.0 de la NSA estadounidense ya impuso plazos estrictos. Los gobiernos exigirán que las nuevas adquisiciones de equipos de seguridad nacional cumplan con este protocolo para 2027, con una aplicación total proyectada para la década de 2030. La OTAN y la Unión Europea evalúan normativas equivalentes.
Henri Seydoux, CEO de Parrot, destacó la urgencia de esta adopción: “Ya establecen plazos de cumplimiento claros, y requisitos equivalentes están tomando forma en toda Europa y dentro de la OTAN. Expandir nuestra colaboración con SEALSQ al dominio poscuántico nos permite adelantarnos a estos requisitos”.
Esta estrategia de prevención garantiza la viabilidad comercial de la compañía. Parrot generó cerca de 80 millones de euros el año pasado, principalmente gracias a ventas internacionales militares, y aseguró recientemente un contrato europeo de defensa para sus unidades ANAFI UKR que entrará en vigor a finales de 2025.