✨︎ Resumen (TL;DR):
- Donald Trump considera una operación militar con fuerzas especiales terrestres en instalaciones nucleares iraníes.
- El objetivo principal es extraer 970 libras de uranio enriquecido al 60% que permanecen bajo escombros.
- Las negociaciones diplomáticas continúan en paralelo con Pakistán como intermediario clave entre Washington y Teherán.
El presidente estadounidense Donald Trump evalúa autorizar una operación militar con fuerzas especiales para extraer casi 1,000 libras de uranio enriquecido de las instalaciones nucleares de Irán. Esta medida marcaría una escalada dramática en una guerra que entra a su quinta semana. Aunque no hay una decisión final, el objetivo de la administración es garantizar que Irán nunca desarrolle un arma nuclear.
La operación exigiría que las fuerzas de operaciones especiales ingresen a territorio iraní para asegurar el material radiactivo. Se cree que este uranio quedó enterrado bajo los escombros tras los ataques durante la guerra de 12 días en junio pasado y la campaña militar reanudada el 28 de febrero.
Los reportes de inteligencia indican que casi todo el material, aproximadamente 970 libras de uranio enriquecido al 60%, se encuentra en el complejo nuclear de Isfahán, con cantidades menores en los sitios dañados de Natanz y Fordow.
Expertos nucleares califican la misión como una de las más complejas en la historia militar estadounidense. Brandan Buck, investigador del Instituto Cato, advirtió que la extracción requeriría más de 1,000 soldados en cada sitio y tomaría días enteros.
Rafael Grossi, jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), indicó en Washington que el material parece seguir en su lugar original: “La impresión que tenemos es que no ha sido reubicado”.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, se negó a confirmar la estrategia oficial. Afirmó que la administración no ve sentido en telegrafiar “lo que estamos dispuestos a hacer o hasta dónde estamos dispuestos a llegar”, pero aseguró de forma directa: “tenemos opciones, por supuesto”.

La vía diplomática y la respuesta iraní
Mientras el Pentágono analiza la incursión terrestre, una vía diplomática paralela tomó fuerza en Islamabad. Ministros de Relaciones Exteriores de Pakistán, Turquía, Arabia Saudita y Egipto iniciaron el mayor esfuerzo regional para lograr conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán.
El gobierno iraní ya entregó una respuesta al plan de paz de 15 puntos propuesto por Washington. A cambio de levantar las sanciones económicas, Estados Unidos exige:
- Desmantelar todas las instalaciones nucleares iraníes.
- Detener de inmediato el enriquecimiento de uranio.
- Entregar todo el material enriquecido a la OIEA.
Fuentes cercanas a las negociaciones anticipan una posible reunión entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en los próximos días.
El presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, descartó ceder ante la presión militar. “Mientras los estadounidenses busquen la rendición de Irán, nuestra respuesta es que nunca aceptaremos la humillación”, declaró públicamente. Ghalibaf confirmó que Teherán monitorea de cerca los movimientos de tropas estadounidenses y preparó una respuesta ofensiva en caso de que desplieguen fuerzas terrestres.
