✨︎ Resumen (TL;DR):
- El Papa León XIV dirigió su primer mensaje de Pascua exigiendo un alto al fuego frente a 50,000 personas en el Vaticano.
- Convocó a una vigilia oficial de paz para el próximo sábado 11 de abril en la Basílica de San Pedro.
- El pontífice evitó nombrar países específicos, marcando un contraste con sus recientes advertencias directas sobre la guerra en Irán.
El Papa León XIV ofició este domingo su primera misa de Pascua como líder de la Iglesia Católica ante 50,000 personas en la Plaza de San Pedro, donde lanzó un llamado directo a los líderes mundiales para frenar la escalada bélica y priorizar la diplomacia.
Durante su mensaje Urbi et Orbi desde el balcón de la Basílica de San Pedro, el pontífice exigió detener las hostilidades militares. “¡Que quienes tienen armas las depongan!”, declaró. “¡Que aquellos que tienen el poder de desatar guerras elijan la paz, no una paz impuesta por la fuerza, sino a través del diálogo, no con el deseo de dominar a otros, sino de encontrarse con ellos!”.
En la homilía matutina, el Papa reconoció la crisis actual asegurando que “Dios parece ausente” ante la injusticia, la opresión y “la violencia de la guerra que mata y destruye”. Añadió que creer que “la muerte ha sido conquistada para siempre” es difícil cuando “el poder de la muerte nos amenaza constantemente, tanto desde dentro como desde fuera”.

Un giro diplomático frente a la crisis en Medio Oriente
De acuerdo con el National Catholic Reporter, el líder católico rompió la tradición al omitir los nombres de las naciones en conflicto durante su discurso dominical. León XIV argumentó que “el poder con el que Cristo resucitó es completamente no violento”.
Esta moderación en el domingo de Pascua contrasta directamente con su postura activa durante la Semana Santa, donde lanzó fuertes ultimátums geopolíticos:
- Nombró al presidente Donald Trump para exigirle buscar una salida a la guerra en Irán.
- Denunció la “ocupación imperialista del mundo” durante los oficios del Jueves Santo.
- Advirtió el Viernes Santo que los líderes políticos “tendrán que responder ante Dios” por iniciar guerras.
Retomando advertencias de su predecesor, el Papa Francisco, León XIV condenó la “globalización de la indiferencia” y alertó sobre el riesgo de terminar “acostumbrándose a la violencia, resignándonos a ella”. Para contrarrestar esta inercia, anunció una vigilia de paz programada para el próximo 11 de abril.
El pontífice cerró la ceremonia pronunciando sus saludos de Pascua en alemán, polaco, portugués, árabe y chino, marcando el inicio de un papado que perfila una intervención directa en la política internacional de armamento.
