
Hace apenas 2 años, Zynga podía proclamarse el rey de las experiencias en línea, adjudicándose docenas de millones en dólares y en usuarios cada mes. Su problema es que el tiempo no es amable con los que se confían. Después de clonar su esquema de negocios con todas y cada una de las propuestas que sucedieron a FarmVille, el estancamiento creativo cobró factura y las ventas se desplomaron. Acto seguido, los más importantes ejecutivos saltaron del barco, uno tras otro, y hoy en día el estudio sobrevive sin líderes que le den una dirección saludable.
En el blog de la compañía se lee: “Queremos asegurarnos que los jugadores que visitan Zynga.com tengan la mejor experiencia posible, sin necesidad de empezar desde el inicio. Por eso dejamos el vínculo con Facebook, para que mantengas cerca a tus amigos y conserves tu progreso”. Más allá de pensar en el bienestar de su comunidad, la decisión tiene un evidente enfoque a no perder usuarios y al contrario, seguir recibiendo las multitudes que habitan la esfera social, después de todo qué sería de Word with Friends, CityVille y hasta Zynga Poker si no se hubieran nutrido de Facebook.