ZTE ya hizo oficial el lanzamiento de su Grand S, un celular con pantalla FHD de 5 pulgadas que solo viene a confirmar una cosa: el Galaxy Note de Samsung si empezó a marcar una tendencia que será seguida por varios fabricantes, la de las pantallas enormes en nuestros dispositivos.
Este phablet está potenciado por un procesador Snapdragon 4. Seguramente se puede hacer mucho con el poder de esos cuatro núcleos. Desde luego, está habilitado para redes 4G LTE. Su cámara principal es de 13 MP y la frontal es de 2, mucho más que suficiente para realizar todo tipo de llamadas en video.
Tiene 2GB de RAM y el espacio interno es de 16GB. No se siente nada mal en las manos, es ligero y solo tiene 6.9 mm de espesor. Para que tengan una referencia, mi Razr de Motorola se ve algo pesado a su lado, aunque tienen ciertas líneas de diseño similares.
Es un hecho que las unidades de muestra en el CES no son productos terminados, ya que están llenos de errores. Uno de los teléfonos que quise probar se reinició, en otros el inglés estaba mal traducido y en otros era muy notorio que la batería se estaba calentando. Además, el tiempo de respuesta del teléfono era ridículamente alto a veces. Al reproducir un video, el procesador tartamudeaba por varios segundos, hasta que empezaba a correr.
Eso sí, la pantalla FHD se ve bastante bien, pero no podemos saber mucho más de este equipo de 5 pulgadas hasta que tengamos uno real con nosotros y no una unidad de pruebas que está lejos de ser terminada.