Si hay algo que se da por sentado, es la cantidad de contenido multimedia gratuito al que podemos acceder en Internet. De hecho, es el pan nuestro de cada día el abrir un link que nos han enviado a través de redes sociales o clientes de mensajería instantánea y disfrutar de un video que puede ser de cualquier género y tema.
Lo que prácticamente nunca se toma en cuenta es que mucho de ese contenido tiene un costo de producción que a veces es cubierto por el propio creador y, en el mejor de los casos, es cubierto gracias al patrocinio de alguna marca. Pero podría haber otra solución que YouTube presentaría probablemente en la primavera de este año.
Fuentes anónimas han comenzado el rumor de que el servicio de video de Google comenzaría a cobrar suscripciones para ciertos canales a partir del segundo trimestre del año. No se ha dicho quiénes participarían en este movimiento, pero seguramente los productores de grandes volúmenes de contenido serían los primeros, así como aquellos que necesiten costear sus producciones. En teoría, se podría cobrar a los espectadores entre $1 USD y $5 USD al mes.
Por otro lado, es posible que además algunos eventos especiales en vivo también sean cobrados. Lo importante aquí es determinar si el usuario de Internet, que lleva más de una década disfrutando de las cosas gratis del medio, está dispuesto a pagar.