
El director general de desarrollo de Xbox, Leo del Castillo, en entrevista para el sitio especializado Gizmodo habló del ahorro energético de la consola y de cómo se aprovecharán los recursos. "Xbox One puede regresar a un estado de bajo poder, tan bajo, que llega a un punto en que no es necesario el flujo de aire".
De acuerdo con Microsoft, el equipo fue diseñado para que los componentes nunca tengan que trabajar al máximo en condiciones ambientales normales, pero dado que las situaciones de mucha demanda de proceso son inevitables, se creó un método para que el ventilador se acelere y así, reduzca el exceso de calor.

Por otra parte, el sistema ajustará el reloj del procesador para regular la temperatura, el problema es que del Castillo no aclaró la forma en que esos cambios impactarán en el desempeño de la consola o si se desactivarán algunos servicios y aplicaciones mientras todo regresa a la normalidad.
Del Castillo confiesó que desconoce todos los detalles técnicos, pero garantizó que Microsoft será lo más transparente posible con los usuarios en cuanto al desempeño de Xbox One y para ejemplo explicó que los ventiladores comenzarán a generar más ruido al tratar de corregir el sobrecalentamiento.