Lo primero que se destaca es la manera en la que veremos la televisión. La señal de TV llegará por la consola, y Kinect será la interfaz que nos permitirá cambiar de canal por medio de comandos de voz. El sistema podría reconocer nuestras preferencias y frecuencias de uso; información que vale oro para cualquier marca que quiera colocar publicidad eficaz.
La capacidad multitarea del nuevo Xbox podría permitir que anuncios contextuales aparezcan según las actividades de cada usuario. Es decir, podrías estar viendo un programa o jugar en Xbox Live mientras platicas con un amigo por Skype. En esa plática podrías mencionar que tienes hambre y el sistema te haría llegar una promoción de descuentos de una marca de pizzas. Fácil y directo.

Pero esto va más allá, porque el ecosistema del Xbox One tendría registrados tu perfil de usuario, tarjeta de crédito, dirección, etc. Todos los datos necesarios para hacer una compra con un sólo “OK”.
Esto podría exceder nuestras expectativas, ya que si se combina con la capacidad de Kinect, al estar viendo un comercial de un auto, el sistema podría reconocer tu gusto o la atención que le prestas al mismo. El resultado sería que la empresa de autos te mandaría información específica, precios, versiones, disponibilidad, etc.
Los spots de televisión se adaptarían a cada usuario y las agencias de publicidad tendrían datos precisos de cada persona que atiende sus productos. Se trata de un nuevo mundo de posibilidades en el que Microsoft puede adoptar un nuevo esquema de negocios en poco tiempo. Como lo que sucede con Apple y iTunes: la empresa de la manzana da un porcentaje a las disqueras por cada canción que se vende.
No existe razón para que Xbox One pueda convertirse en el siguiente Amazon
Al estar conectado a internet no existe razón para que Xbox One pueda convertirse en el siguiente Amazon. Podrías decir “Xbox, bicicletas de montaña” para que el sistema te de opciones de precio y disponibilidad; y lo más importante, con tus preferencias de usuario basadas en tu comportamiento, no sería raro que los primeros resultados coincidan con tus colores preferidos.
La tecnología de Xbox One permite leer el ritmo cardíaco, rostros, gestos, apariencia y hasta rango de edades. Dicho en otras palabras: es un estudio de mercado inmediato ante cada contenido que se despliega.
Microsoft no mencionó nada relacionado con estas ideas durante la presentación del sistema, pero tampoco es complicado pensar cómo se explotarían todos esos datos en conjunto. Es momento de que la publicidad sea realmente interactiva y que las marcas tomen ventaja de las opciones que la tecnología les brinda.