
Bajo la denominación WD Black 2, esta propuesta difiere de otras al incrementar de manera sustancial la cantidad de espacio de ambas partes y a la vez, hacerlas funcionar en armonía. Es decir, mientras el resto de los discos duros híbridos son en realidad un sistema magnético con un pequeño complemento de memoria flash, el de Western Digital se compone de 120 GB de alta velocidad con 1 TB de espacio tradicional. Como es común, predomina el componente mecánico, en plena intención de mantener el precio accesible, pero hay suficiente estado sólido para instalar numerosas apps y solicitarlas a una vertiginosa velocidad de 6 GB/s.
Lo interesante es que todo ese almacenamiento viene compactado en una unidad de 2.5", equivalente a lo que ocupa un SSD convencional que, curiosamente, es casi igual de ligero. Por supuesto, el lujo tecnológico es costoso: aproximadamente $405 USD. Resulta excesivo si únicamente buscas un compañero de almacenamiento para tu computadora, pero ideal para ciertos profesionales —tal vez de la animación 3D o edición de video— que necesitan de amplio espacio y buen desempeño.
WD Black 2 tiene formato externo, pero se puede insertar en las ranuras de 9.5 mm para una mejor comunicación con equipos fijos. Además de la separación física, las unidades están distanciadas también en el listado lógico del sistema, así que no hay confusión al momento de guardar contenido.