Y todo gracias a videos como este:
Lo más fácil es que vayas a su sitio y te dejes envolver por los interminables videos —algunos curiosos, otros divertidos y unos que rayan en lo extremadamente bizarro—, pero te lo advierto, igual que yo no vas a querer salirte de ahí en mucho tiempo.
Lo más fascinante —y la causa del éxito— de vvatch está en la combinación tan sublime, dadaísta e hipnotizante de su recopilación de videos. Es como si estuvieras cambiándole de canal a la TV y cada cosa que va apareciendo fuera algo que te causa una irresistible curiosidad.
Lo diré de otro modo: es la definición perfecta en video de lo random del Internet.

Además de esa colección inagotable de momentos aleatorios de YouTube (que se llama apropiadamente YouTube Haiku), también hay un canal de videos musicales (Pop Non Stop), otro con recortes de películas (Movie Max) y, por último, uno que es como si te dieras un viaje ácido con licuado de hongos, peyote y marihuana (Sound and Vision).