Los intrépidos hombres responsables de este trabajo extremo deben tener mucho cuidado de no dejar caer nada, pues a esa altura, la aceleración que obtendría un objeto podría generar una gran fuerza y provocar graves daños.
Campbell explica en el video que no sólo la fuerza de gravedad es lo que debe preocupar a los trabajadores, también el viento es un factor que hay que tomar en cuenta. De hecho, el diseño del edificio no es un capricho estético, su curvatura está pensada para evitar que se formen vórtices de viento que tiren el edificio.

La limpieza de todas las ventanas de la construcción tarda aproximadamente 3 meses, pero cuando finalmente terminan de hacerlo, tienen que volver a empezar. Eso quiere decir que la limpieza nunca termina.