Se trata de un aparato que ilumina sobre tu piel el camino de tus venas para que al momento de examinarlas, no haya que acertar casi al azar. Esta máquina funciona con luces infrarrojas que rastrean la ruta exacta de tus venas y arterias.
Primero, lanza una luz infrarroja que es absorbida por la hemoglobina en la sangre y los demás tejidos la reflejan. Captura esa información y la proyecta en la piel para que se pueda ver el mapa de tus venas en tiempo real.

Puede detectar venas periféricas, bifurcaciones y válvulas a 15 milímetros de profundidad. Además informa sobre el grosor, forma y recorridos de venas y arterias.
Con este VeinViewer, los doctores podrán evaluar la recarga o enrojecimiento de venas. Además de evitar que los doctores pinchen tu piel varias veces, también servirá para el tratamiento de várices. Otra de las maneras en que ayuda es que los doctores en pediatría acelerarán las revisiones en niños y bebés —que por el tamaño de sus venas, suele ser difícil encontrarlas—.

Su batería recargable dura sólo 2 horas, pero es suficiente para 45 usos.
Ahora, cuando dones sangre o te vayan a conectar un suero, no temas, Veinviewer hará que lo logren a la primera.