Algunas de las celebridades más reconocidas, como Justin Bieber o Beyoncé, perdieron más de 3 millones de seguidores, pero a pesar de la limpieza, mantienen más de 20 millones. Otros artistas menos afortunados, como Akon o Tyga, perdieron 56% de sus supuestos admiradores y, en el peor de los casos, como el del rapero conocido como Ma$e, se quedó con sólo 100,000 usuarios de 1.6 millones que tenía en un principio y, por vergüenza, mejor prefirió eliminar su cuenta.

La mayoría de los usuarios de Instagram no sienten compasión por los afectados y dicen que es su culpa por comprar falsos seguidores para incrementar sus números. Por su parte, la red social declaró a Business Insider que sólo desactivó las cuentas que generaban spam o violaban las directrices del servicio.
Para concluir, con esta acción, la cuenta de Instagram perdió 18 millones de seguidores — casi un tercio del total de followers— y aunque es posible que esto se deba a que muchas cuentas eran bots, varios comentarios provenientes de los fúricos afectados, sugieren una organización para dejar de seguir a la red de compartición de imágenes.