La red de computadoras del Servicio Postal de Estados Unidos sufrió un ataque cibernético en septiembre pasado (no se especificó la fecha exacta) y, según The Washington Post, el principal sospechoso es el gobierno de China. El FBI dirige la investigación oficial del incidente, pero no ha dado más detalles al respecto.
El principal problema es que los 800,000 empleados del Servicio Postal fueron los principales afectados del ataque, ya que sus datos personales –como nombres, fechas de nacimiento, números de seguro social y direcciones– fueron extraídos de los servidores. Al parecer, todos los clientes del servicio pueden permanecer tranquilos, aunque los datos de las personas que se comunicaron con el servicio por teléfono o mail entre el 1 de enero y el 16 de agosto también fueron robados.
En un comunicado, el Servicio Postal afirmó que hasta el momento, la información de los clientes no sufrió afectación alguna, por lo tanto no será necesario tomar ninguna medida precautoria.
Por el momento, ni el Servicio Postal ni el FBI han encontrado evidencia alguna de que la información extraída haya sido utilizada con fines maliciosos. Sin embargo, creen que el intruso no lo hizo con la intención de obtener información bancaria o de tarjeta de crédito, sino sólo para robar datos del gobierno estadounidense.