Lo interesante es que los autos de Tesla se recargarán también de manera automática, mientras hacen su recorrido. ¿Cómo? Tal vez recuerdas la excéntrica —y que hasta parecía peligrosa— "víbora" que mostró la compañía hace algunos meses y cuyo propósito era justamente acoplarse al auto sin involucrar la ayuda de seres humanos. En teoría ese sistema llegará el próximo año a todas las estaciones de recarga de Tesla en Estados Unidos y algunas partes de Europa.
Claro, Elon Musk sabe que sus predicciones podrían ser demasiado optimistas y que el desarrollo tal vez tarde más de lo que esperan, pero que el plan es tener todo listo para 2018 y "cruzar los dedos para que la regulación de vehículos autónomos ya esté aprobada de manera definitiva".
Por otra parte, Tesla Motors sabe que necesita un sistema de conducción autónomo casi infalible, si es que desea evitar accidentes y en consecuencia, meterse en problemas legales realmente graves. "Nos hacen falta muchos más sensores de los que actualmente usan nuestros autos. Necesitamos sistemas de respaldo, más cámaras, más radares… para que no importa si algo falla, siempre habrá la seguridad de que todo seguirá funcionando de manera óptima. La seguridad de los pasajeros es lo más importante".
Por supuesto Tesla no es la única empresa que está apostando por la conducción autónoma, en CES 2016 fue evidente que esa es la meta de toda la industria automotriz, así como pasarse de manera definitiva a los motores eléctricos —dejando al fin el combustible fósil—.