
En el marco de la presentación de Lumia 1020, el directivo se entrevistó con el periódico británico, The Guardian. Entre los muchos comentarios que dio, dijo que está feliz con el rumbo que han tomado las cosas, ya que de haber elegido el sistema operativo móvil de Google, Nokia estaría atravesando por más problemas.
“En ese entonces nos preocupaba el riesgo de que algún fabricante pudiera dominar el mercado de Android. Teníamos sospechas de quién podría ser capaz de lograrlo, considerando los recursos disponibles y la integración vertical. Además, estábamos conscientes de nos habíamos tardado en la decisión de cambiar de sistema operativo. Muchos de nuestros competidores llevaban la delantera”.
Elop confesó que fue una apuesta arriesgada pero certera, pues “aunque el ecosistema de Android es muy vasto y hay muchos dispositivos muy buenos de diferentes compañías, sólo hay una fuerza dominante y su ventaja es contundente”. En opinión del máximo representante de Nokia, la superioridad de Samsung no deja mucho margen para que HTC, Sony, LG o Huawei eleven sus ventas. Por otra parte, el ejecutivo explicó que los prestadores de servicios telefónicos favorecen la diversidad y no es posible ofrecer algo realmente distinto dentro del ámbito de Android.
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“En términos estratégicos es importante porque somos una tercera alternativa y los operadores también así lo ven. No somos Apple, no somos la mancuerna de Samsung/Android, que curiosamente antes era Android en primer lugar y luego Samsung. Somos una opción única y diferente”. Para Elop el siguiente desafío es colocar a Windows Phone, con Lumia, en la tercera posición de los sistemas operativos móviles y superar a BlackBerry.