Starfish es un nuevo startup enfocado en la creación de dispositivos portables que ayuden a la gente con hijos pequeños a dejar de olvidarlos en el automóvil y así evitar que estos mueran de calor. Aunque eso podría parecer exagerado o excesivo, aparentemente es un problema real y relativamente común entre padres de clase media y alta.
El primer producto propuesto por el startup es un sensor que se coloca debajo del asiento infantil y se conecta con el smartphone de los usuarios. Si alguno de ellos se aleja de su auto y rebasa la distancia predeterminada cuando el niño sigue en el asiento, el sistema emite una alerta en su dispositivo y si el sensor no detecta que el niño es retirado dentro de los próximos 5 minutos, envía una señal a los contactos de emergencia seleccionados por el usuario.
“Como bien saben, esto es algo que se ha convertido en un tema popular recientemente; en promedio, 40 niños mueren cada año en Estados Unidos por hipertermia dentro de un auto. Para mí, eso es algo que no puedo soportar. También me di cuenta de que esta tragedia podría suceder a cualquiera. Todo mundo trata de ser un buen padre, pero nuestro producto sirve como un excelente respaldo.”, reveló Matthew Sheets, fundador de Starfish.
El sistema de Starfish está diseñado para suplir lo que solamente puede ser descrito como una habilidad natural básica: mantener vivas a nuestras crías; sin embargo, según el desarrollador, existen ejemplos en los que el estrés, la prisa del mundo moderno y las preocupaciones cotidianas realmente causan que un pequeño número de personas olvide a sus hijos dentro del carro. Starfish lanzó una campaña en Kickstarter para recaudar $15,000 USD, necesarios para financiar su sistema de seguridad. Para obtener un sensor, sólo tienes que donar $40 USD y pagar los gastos de envío.
La realidad es que los accidentes descritos por Starfish sí suceden, pero en una escala mínima. Si un dispositivo como el sensor de Starfish fuera estadísticamente necesario, si realmente necesitáramos que un aparato nos ayudara a dejar de olvidar a nuestros hijos en un carro estacionado a plena luz del Sol, no me detendría al declarar que hemos fallado como mamíferos.