En un aparente intento por ofrecer mejor servicio, Spotify quiere llevar música gratis a los dispositivos móviles de su audiencia además de que los dueños de la compañía buscan bajar el precio de los contenidos, para lo que tendrán una negociación con representantes de importantes sellos discográficos como Warner, Sony y Universal.
Más allá de seducir a nuevas audiencias, la intención de Spotify es obtener mejores ganancias que según reportes, no son tan sustanciales. Podría pensarse que la firma sueca ya ganó la contienda de servicios musicales en Nube gracias a una creciente audiencia que al momento asciende a 5 millones de usuarios suscritos –y otros 20 millones que recurren a la modalidad con anuncios–, pero la realidad es que el 70% de sus ingresos van dirigidos al pago de licencias, mientras que casi la totalidad de lo restante se utiliza en gastos operativos.
Así las cosas, Spotify y sus usuarios se beneficiarían en grande si las disqueras acceden, pero las posibilidades de que eso suceda son mínimas. La razón es que de los servicios musicales de mayor éxito, Spotify es el que menos paga a los artistas, tanto así que Coldplay, Adele y Taylor Swift se negaron a tomar parte.
Al final del día las negociaciones están sobre la mesa, sólo falta ver que tanto ceden los sellos musicales, considerando que durante años han permanecido estoicos ante peticiones de este tipo, tanto de organizaciones radiofónicas como de proveedores de canciones. Si acaso, la fuerza conjunta de Apple, Google, Microsoft, Amazon y Sony conduciría a un mejor avance.