El sábado pasado, Stephen Grant se cortó el dedo con la podadora. La reacción de su esposa embarazada, Lucy Day, fue llevarlo al hospital. La pareja y su hija de 3 años iban en camino cuando ―¡oh no!― el auto empezó a incendiarse.
Pero no hay de qué preocuparse; Spider-Man ―quien en la vida real se llama Tom Roche y se disfraza de superhéroe para amenizar fiestas― llegó al rescate. Él y su novia (que por cierto no era Mary Jane ni Gwen Stacy) percibieron el olor a gasolina y vieron humo salir debajo del automóvil. Hicieron señas a la familia para que se orillaran y bajaran del coche.
“Fue como algo salido de una película de acción, esperaba que el auto explotara en cualquier momento”, Spider-Man.
Subieron al spidermóvil y ―no olvidemos que el dedo de Stephen agonizaba― llegaron al hospital. Mientras Lucy y su hija esperaban, Spidey las llevó a comprar dulces. Stephen recuperó su dedo y el superhéroe se fue a la fiesta donde lo esperaban.

El tío Ben estaría orgulloso. Qué buen día para Spider-Man.