
Hay aeropuertos que pueden ser un verdadero laberinto y cuando viajas al extranjero todo se complica. Afortunadamente la tecnología también nos pueda ayudar a crear una experiencia más agradable.
En el aeropuerto de Ámsterdam decidieron contratar nuevo personal muy peculiar: se trata de Spencer, un robot sin brazos que informará a la gente en el aeropuerto e incluso les acompañará al lugar donde tienen que ir.
Spencer ha sido creado por la Universidad de Örebro y aunque funciona bastante bien, la propia universidad reconoce que necesita aún algunos arreglos para perfeccionarse y no causar mayor confusión en el aeropuerto.
Sus creadores aseguran que Spencer no se pierde entre la multitud ni se vuelve loco ante el estrés, y para comprobarlo, a partir del próximo 30 de noviembre estará funcionando en el aeropuerto de Ámsterdam pero sólo unos días, después regresará al laboratorio para analizar la información recogida, hacer mejoras y lanzarlo de manera permanente.
De funcionar bien estaríamos ante un gran avance en la robótica puesto que el mayor problema que existe para Spencer es la situación de maletas y bultos que aparecen y desaparecen, los cuales tendrá que esquivar constantemente. De hacerlo bien, podríamos estar ante una nueva cualidad de los robots, algo tan útil como el bajar las escaleras.
Sólo esperemos que también lo hagan veloz, por aquello de que el vuelo despegue en 10 minutos.