
Boies envió una carta a varios medios de comunicación, como The New York Times, para pedirles que dejen de publicar y destruyan todos los documentos que han descargado como resultado de la filtración de información confidencial de Sony. El abogado señaló que esta información es robada y no debería de ser divulgada por ningún medio.
Prácticamente, Boise regañó a los departamentos jurídicos de las empresas por utilizar la información obtenida por los hackers de manera ilegal, y lo expresa más o menos así: "Sony no da su consentimiento para que posean, lean, copien, publiquen, descargue o cualquier cosa que hagan con esos documentos."
La carta es el primer movimiento de Boies como abogado de Sony Pictures. La compañía espera que el abogado comience a revertir un poco del daño que causó uno de los peores ciberataques de la historia. El robo de información ha ido desde lo serio y delicado, como la publicación de información médica de los empleados de Sony y sus familiares, hasta lo bochornoso, como las burlas racistas hacia Obama que hicieron un par de ejecutivos de la compañía.