Curiosamente no es una idea reciente, en realidad se trata de la continuación a un proyecto que inició en noviembre de 2012, cuando el fabricante nipón se adjudicó el diseño de unos lentes un tanto futuristas, capaces de transmitir información en el momento que los usuarios se miraran directamente a los ojos. El nuevo concepto tiene una naturaleza menos soñadora y a efecto práctico, luce como algo que podría lanzarse en próximos meses.

Denominado de momento como “aparato visual montado a la cabeza”, esta invención se diferencia a la de Google al tener dos espejuelos en lugar de uno, además de ostentar una estructura ajustable. No sólo eso, la patente señala que el dispositivo contará con audífonos y un par de cámaras, así como pantallas capaces de desplegar contenido convencional.
Ahora sólo falta que Sony se decida a producirlo y no se quede en la pizarra, como uno más de tantos proyectos tentativos que tiene la compañía para recuperarse de la recesión.