Debo confesarlo. Hace (muchos) años, opté por comprar un reproductor portátil de MiniDisc en lugar de uno de los flamantes reproductores de MP3 que todas las marcas lanzaban en aquellos días en los que Napster todavía caminaba por la faz de la Tierra. Y me causa cierta nostalgia que el formato esté próximo a desaparecer.
La realidad es que MiniDisc sí ofrecía una pureza de sonido superior. Pero los formatos y las maneras de distribuirlos fueron minando el uso de la tecnología de Sony, al punto de que está por desaparecer de los anaqueles para siempre.
El último dispositivo que usará esta tecnología saldrá al mercado en enero, según la propia empresa japonesa. Durante su existencia, que fue reactivada y reformulada un par de veces, los dispositivos con MiniDisc alcanzaron 27 millones de unidades vendidas.
Para el público nostálgico, fabricantes como Onkyo seguirán comercializando productos relacionados con MiniDisc. Y, la verdad, es que yo abandoné el formato en favor de un iPod de Apple, básicamente porque las tecnologías de propietario de Sony en ese momento hacían casi imposible alimentar a los minidiscos con algo que no estuviese en el truculento Attrac3.