
Para ejemplificar los beneficios del proyecto, la gerente de mercadotecnia de Skype, Elisa Steele, cuenta que junto a su hija Eddie de 9 años imparte sesiones de lectura por medio de la app de mensajería a 2 grupos de niños: uno en México y otro en Estados Unidos; todos conectados al mismo tiempo en una conferencia de video.
La educadora estadounidense Robin McLaren, que trabaja en la escuela Santa Rita de Los Altos, California, señala que leerle a los pequeños es una de las experiencias más gratificantes de la enseñanza y que, gracias a lo que se hacie con Skype, se expande la comprensión, se fortalecen las relaciones humanas y se nutre la discusión: “Cuando los niños se conectan con otras culturas, amplían su habilidad de comunicación y miran el mundo desde otra perspectiva. Estoy muy emocionada con el modo en que este tipo de iniciativas ayudan a crecer a los estudiantes como ciudadanos del mundo”.
Durante la sesión, que se encuentra entre las muchas que se llevan a cabo como parte de Skype in the classroom, los jóvenes estudiantes tuvieron oportunidad de intercambiar comentarios, practicar otra lengua y conocer un poco más del contexto en el que viven sus interlocutores. La profesora Myrella Gomez, del colegio Euroamericano de Monterrey, cuenta que sus alumnos quedaron fascinados con la experiencia y que gracias a este método de lectura, les surgió un nuevo amor por los libros.
Usualmente, disfrutar de los beneficios de conferencia en grupo en Skype requiere una cuenta premium, pero en este caso, todos los maestros afiliados reciben acceso gratuito a dicha característica, siempre y cuando la utilicen con fines educativos. La gente de Skype presume que gracias a este tipo de dinámicas, los estudiantes de todo el mundo tendrán oportunidad de enriquecer su experiencia durante clase, gracias al acceso a tipos de ideas completamente distintas, provenientes de otras culturas.
“La idea es que los estudiantes tomen parte en experiencias de aprendizaje extraordinarias. Que gente en Quebec pueda aprender español de gente que lo habla en México; que grupos en San Francisco, California, Chicago, Illinois y Vermont tomen clases de ciencia juntos y compartan proyectos; que alguien en Texas o en Reino Unido pueda entrevistar a un guardabosques acerca de la conservación de fauna salvaje. Las posibilidades son infinitas.”, detalla el sitio oficial de Skype.