
Aunque parece que varias compañías están cada vez más cerca de construir el coche autónomo perfecto, el investigador Jonathan Petir, especialista en seguridad electrónica, descubrió que sólo es necesario un láser para engañar a los sensores de los coches autónomos y que vean obstáculos donde no los hay.
Los radares de estos autos usan tecnología luminosa para medir a qué distancia está el auto de algún objeto, pero si se emite luz en la frecuencia correcta se pueden crear obstáculos falsos estando hasta 350 metros de distancia del sensor del coche.
Esto puede provocar que el automóvil cambie el curso o se detenga repentinamente, los ingredientes perfectos para un accidente serio.
Petit explica que gran parte de fabricantes invierte en que el software que dirige el coche autónomo sea seguro, pero no hace falta hackear ese software, si el sistema por el que recibe datos el auto ya es vulnerable a los estímulos.
Este descubrimiento se dará a conocer en noviembre, en la conferencia Black Hat Europe.