El HBM2 de Samsung no es revolucionario, pero es un salto considerable hacia una miniaturización más eficiente, ya que alcanza transferencias de hasta 256GBps, mientras que el DDR5 es 5 veces más lento. Aunque AMD integró el HBM de primera generación en su GPU Fury con muy buenos resultados, esta segunda versión permite hacer más cosas en la mitad del espacio, pues cada módulo tiene 4 GB con cuatro capas de núcleos de 8-gigabits —para fin de año serán 8 GB con ocho capas—.
Lo anterior significa que los desarrolladores podrán aprovechar mucho mejor el RAM para crear mundos más grandes, texturas más complejas y meter mayor cantidad de efectos visuales, sin tener que preocuparse por los cuellos de botellas. En el contexto actual sería jugar Witcher 3 en ultra a 60fps con una tarjeta gráfica de gama media.
