
La diferencia, en esta ocasión, es que dichos proyectos se encontraban bajo la supervisión de Google y en teoría, conservan un enfoque y valores de producción similares a lo que se hizo con Moto X y Moto G, es decir, serán productos de calidad a bajo precio. El reporte proviene del G4Games, cuyos editores citan a un informante muy cercano a los planes de Motorola que prefiere mantenerse en el anonimato, dado que la estrategia es confidencial.
Este misterioso sujeto dice que antes de la transacción entre Lenovo y Google, Motorola ya tenía un plan muy concreto para 2014 y principios de 2015, en el que se contempla el sucesor de Moto X, equipado con notables mejoras, además de un reloj inteligente y otro teléfono de 6 pulgadas, cuyo diseño estará orientado al entretenimiento. Sobra decir que aún si la credibilidad del informante tuviera mucho sustento, falta ver cuáles son los proyectos de Lenovo a largo plazo.
Por ahora, la intención de la empresa china es utilizar a Motorola para posicionarse al menos en el tercer lugar de ventas en el mercado de los smartphones, misión que requiere un nuevo esquema de negocios. Es un hecho que para cumplir esa meta, Lenovo alterará los planes actuales de Motorola tanto como sea necesario.