
Los robots, mejor conocidos como HOSPI, trabajan de manera armónica con enfermeras y médicos del hospital, además de que lo hacen 24 horas cada día, 365 días al año. La importancia de estos mensajeros radica en que permiten optimizar el tiempo del personal para que se enfoquen en tareas más relevantes.
Además de conocer el hospital como la palma de su mano —ok, no tienen manos, pero entendieron mi punto— y contar con sensores de movimiento para no chocar con camillas o cualquier otro obstáculo, los HOSPI también cuentan con funciones de seguridad para evitar robos. Los medicamentos y demás material sólo podrán ser entregados al personal autorizado que cuente con tarjetas digitales de identificación.
El cuarteto de HOSPI no es la única nueva tecnología que Panasonic y el hospital están probando actualmente, también está Reysone, una cama eléctrica que bien podría llamarse Bumblebee, porque se transforma en una silla de ruedas. Su objetivo es hacer más fácil el traslado y movimiento de los pacientes, así como disminuir el espacio que se utiliza dentro de las habitaciones. Sin duda algo muy básico, pero que hace una enorme diferencia.
¿Qué opinas de todo esto? ¿Te emociona la idea de tener robots tan capaces y eficientes o eres como Elon Musk y les tienes miedo?