La reventa de MP3 no es algo convencional, de hecho, sólo existe un servicio en el mundo que lo auspicia, ReDigi. Aunque la práctica de transferirle tu discografía a alguien más suena ridículo, esta compañía le ha sacado provecho durante algunos meses, al grado que la industria musical en Estados Unidos ya está protestando y para evitar daño a sus artistas, intercedió un proceso legal.
ReDigi registra tu equipo una vez se hace la transacción para asegurar que ya no tienes la música, pero no toma en cuenta que tal vez copiaste el archivo a otro disositivo
Después de semanas de disputa, un juez de la suprema corte estableció que la reventa de archivos MP3 sigue siendo ilegal, y que sólo los dueños de la propiedad intelectual pueden autorizar transacciones. La razón es muy sencilla, “no hay forma de que un prestador de servicios garantice que la persona que vende está eliminando los archivos de sus dispositivos”. Así las cosas, el argumento es que siempre se puede violar el sistema y en esta área tan gris de la legalidad, es aún más fácil.
La gente de ReDigi defiende su postura explicando que si puedes vender un disco en formato físico, deberías poder también hacerlo en digital. La diferencia es que el CD cambia efectivamente de mano –a menos que el dueño haga una copia, pero en ese caso comete piratería–, mientras que un MP3 puede ser distribuido con entera libertad. Lo irónico es que el servicio de reventa es idéntico a sitios de distribución ilegal, sólo que aquellos que comparten, reditúan.