No sólo las nuevas adiciones de la plataforma móvil deberán someterse a la regla, también toda aplicación que reciba actualizaciones, efectivo a partir del 1 de mayo. Aquellos desarrolladores que desobedezcan la indicación no podrán pasar la validación de la App Store. Cabe recordar que Apple sentó precedente a esta estrategia en febrero de 2012, cuando obligó a escalar las dimensiones de los screenshots en la tienda, en preparación a la recién estrenada tercera generación de iPad.

Sobra decir que esta regulación podría complicar las cosas para entusiastas independientes o pequeños estudios que deberán reajustar sus diseños e interfaces, lo que implica más tiempo de producción y en consecuencia, un incremento en gastos. Por otra parte, tienen alternativa de seguir apelando a dispositivos con pantalla convencional de 3.5”, aunque limitando su alcance de ventas.