
¿No estás harto de toparte con las mismas fotos de parejas tomándose de las manos en la Torre Eiffel, Central Park o las pirámides de Teotihuacan? El diseñador Philipp Schmitt sí y por eso creó una cámara que nos impide tomar fotos en los lugares, monumentos y edificios muy populares.
Se llama Restricta y está equipada con un GPS —y conexión a internet— para analizar cuántas fotos han sido tomadas en el lugar que quieres fotografiar. Si encuentra demasiadas imágenes, el obturador y el objetivo se bloquearán, mientras que en el visor aparecerá una gran X roja.
La cámara busca fotografías en un área de 35 metros a la redonda de su ubicación y pone especial atención en etiquetas geográficas o los lugares de interés turístico. Además, emite una señal a medida que el fotógrafo se aproxima a lugares mainstream.
Por el momento, la cámara es sólo un prototipo. Su cuerpo fue impreso en tercera dimensión y un teléfono inteligente funciona como pantalla y cerebro del dispositivo. Esto también significa que habrá que esperar un buen tiempo antes de que alguien compre la idea y se convierta en realidad… después de todo, una aplicación podría hacer lo mismo.