
Si bien Microsoft se encuentra en una condición financiera muy saludable, el panorama luce poco prometedor o al menos se augura un declive en la relevancia de la compañía dentro de la industria tecnológica. Ante la proliferación de los móviles Windows Phone no ha logrado causar suficiente impacto, mientras que Android eclipsa sus esfuerzos. En parte, esa es la razón de que Microsoft comprara la división de productos y servicios de Nokia, después de todo sólo así podrá controlar mejor los dispositivos con su sistema operativo pórtatil.
Al respecto, también se rumora que Stephen Elop es otro favorito en la competencia, así que suponiendo que Mulally en verdad haya quedado fuera, el directivo de Nokia sería el más popular en la contienda de los próximos meses. El propio Mulally no ha hecho declaraciones de viva voz, pero tal vez resulte innecesario porque Edsel Ford II, nieto del fundador del fabricante de automóviles, fue quien confirmó la decisión administrativa. "Alan se quedará con nosotros al menos hasta finales de 2014 y eso es todo lo que debo decir. Él mismo lo dijo a la junta ejecutiva".
Sin Mulally en la carrera de director general, quedan pocas alternativas para inyectar nueva vida a Microsoft, todas provenientes de las filas de la compañía. Entre ellos está Satya Nadella, el vicepresidente de negocios empresariales y de nube, Tony Bates, que lidera la división de Skype y desde luego, Elop, quien incluso tiene una estrategia que seguir, en caso de ser elegido.