El equipo de científicos del Hospital Presbiteriano UPMC que está desarrollando el método de preservación y resucitación de pacientes críticos, anunció que comenzará a hacer pruebas en humanos este mes. El método se usará en 10 pacientes cuyas heridas sean tan graves que las probabilidades de sobrevivir la operación necesaria sean casi nulas.
El método empleado por los cirujanos involucra extraer la sangre del paciente y sustituirla con una solución salina helada, de manera que la temperatura del cuerpo baje, las funciones se ralenticen y aumenten considerablemente las probabilidades de sobrevivir a la pérdida de sangre. Cabe mencionar que este método es muy parecido a lo que se ha conocido como animación suspendida durante décadas, sin embargo, los investigadores se rehúsan a llamarlo de esta manera, para conservar la seriedad.
“Estamos suspendiendo la vida, pero no nos gusta llamarlo animación suspendida porque suena a ciencia ficción… lo llamamos preservación y resucitación de emergencia.”, reveló el doctor Samuel Tisherman, miembro del grupo de investigación.
Durante las pruebas efectuadas en el año 2000 se demostró la viabilidad de la técnica, cuando 90% de los cerdos suspendidos sobrevivieron los procedimientos médicos ejecutados, mientras que 10% de los cerdos dentro del grupo de control fallecieron. Aparentemente, la idea para desarrollar este método proviene de los cirujanos estadounidenses desplegados en el campo de batalla en la Guerra de Vietnam, quienes registraron que la principal causa de muerte era la pérdida de sangre entre los 5 y los 20 minutos posteriores a recibir un disparo.