Claro, los amigos se quedaron asombrados y dejaron la comida, las ganas de comer simplemente desaparecieron. El cuerpo del roedor estaba escondido entre hojas de espinaca y un rebanada de jitomate.
Los amigos decidieron no demandar a Subway —que tontos—, simplemente pidieron una explicación al personal de la sucursal. Los empleados les ofrecieron un reembolso completo y otro sándwich gratis, oferta que rechazaron por obvias razones.
Subway abrió sus puertas a los inspectores de salubridad quienes llegaron a la conclusión de que el roedor venia en la bolsa de espinacas, así es, la culpa no es de la famosa cadena de sándwiches, baguettes o como quieran verlo. Esperemos que no les pase a ustedes algo similar cuando vayan a un Subway, Burger King, Pizza Hut, y todas las demás cadenas de comida rápida que existen.
Moraleja: siempre revisa bien lo que te sirven antes de comerlo, no importa en qué restaurante o lugar estés.