
Después de los atentados terroristas en París, el turismo de varias ciudades de la Unión Europea se ha visto afectado. Y a las autoridades de Bruselas se les ocurrió una medida muy peculiar para contrarrestar esta situación.
Para fomentar el turismo, Bélgica lanzó la campaña #CallBrussels, en donde instaló tres cabinas telefónicas en distintos lugares pero que no funcionan como teléfonos públicos convencionales, ya que a través de una página web, cualquier persona del mundo puede llamarles y una persona que pase por ahí puede responder.
Las cabinas telefónicas están colocadas en el monte de las Artes, cercano al museo de los instrumentos Old England; en la plaza Flagey, en el distrito de Ixelles, y en la plaza comunal de Molenbeek, el barrio donde la policía federal belga ha realizado más registros tras los atentados en busca de sospechosos terroristas.
La idea es que los transeúntes respondan de forma espontánea al teléfono cuando pasen por estas cabinas y resuelvan las dudas y preocupaciones de los turistas -u ociosos- internacionales.
Una cámara graba las conversaciones que se producen desde estas cabinas telefónicas y las emite en directo también en la página web de estas oficinas.
“Hemos recibido más de 2,000 llamadas en un día y medio de campaña. Nos han llamado de todo el mundo. Hemos recibido más de 300 de Estados Unidos, también de China, de Tailandia, Francia, y Alemania”, dijo Patrick Bontinck, director de la página web visitbrussels.
Lo que no está tan claro es si las respuestas lograrán realmente tranquilizar a los turistas y servirán para impulsar de nuevo el número de visitas, en una de esas te contesta alguien que no ha tenido un buen día.
Aún así la propuesta es interesante, así que si no tienen mucho que hacer, puedes hacer una llamada y animarte a visitar Bruselas.