Tan exorbitante precio es medianamente justificable si consideramos lo que el BlackBerry Priv tiene en su interior: Snapdragon 808, 3 GB en RAM, 32 GB de almacenamiento y pantalla 5.4" (resolución 2K). Pero aunque la tecnología es suficiente, no explica por qué cuesta más que el Galaxy S6 Edge.

El problema, en realidad, es para BlackBerry, pues no será fácil convencer a la gente que conviene más comprar un Priv, que cualquier otro teléfono premium. Y no importa tanto el asunto de la funcionalidad, pues la mayoría de los ejecutivos, empresarios y demás usuarios que buscan ser más productivos, prefieren lo que ya conocen —sus marcas de confianza—, que algo nuevo.
Si el BlackBerry Passport es evidencia de lo avanzado que será el teclado del Priv, podemos decir que la experiencia al escribir será espectacular. Habrá que ver si BlackBerry logra transmitir con éxito ese mensaje… o seguir perdiendo relevancia en una industria tan satura y competitiva.