Por un momento pensemos en que la información es real —o sea, dejemos en segundo plano que es un complot por lo del dólar en $18 pesos, que no hay fotos y que podría ni siquiera ser El Chapo o que de ser él, se escapará una tercera vez—.
Lo clásico hasta hace poco era organizar una rueda de prensa y que después lo viéramos en periódicos o televisión. Pero ¿para qué esperar hasta que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dé el anuncio oficial cuando es más fácil dar la "noticia" y dejar para después los detalles?
Cada vez es más evidente que esos viejos esquemas, demasiado formales y anticuados para el dinamismo de la vida digital, van a desaparecer pronto. Y no sólo es por lo que acaba de pasar. De los mandatarios del G20, 15 están en Twitter y son muy activos.
Ahora lo que sigue para ellos es revisar cómo funcionarán la política y la diplomacia. Lanzar un anuncio oficial en el mundo social de Internet es el primer paso de algo increíble, pero las reglas del mundo físico no aplican para Internet y el mejor ejemplo es que Peña Nieto (@EPN) es seguidor de Barack Obama (@POTUS), aún cuando el presidente de Estados Unidos no le regresó el favor —pero tiene de amiguis a los Chicago Bulls—.

En ese contexto la ironía es que el mandatario de México —bueno, no él, sino su equipo— entiende más el arte de la diplomacia de Internet, que el de Estados Unidos. Aunque el caso de Obama no es el único… de hecho, es una tendencia. La primer ministro de Australia (@JuliaGillard) no sigue a su contraparte de Nueva Zelanda (@johnkeypm), aún cuando juran que su amistad es incomparable. El primer ministro de Israel (@netanyahu) no sigue al de Palestina (@PMFayyad), aunque éste último sigue al israelí desde hace mucho.
Puede parecer algo sin significado y hasta caprichoso, pero en esta época es parte del compromiso que tienen todos los líderes, no sólo hacia el resto del mundo, sino con sus ciudadanos. El problema —para ellos—, es que necesitan aprender rápido o arriesgarse a perder oportunidades.
Para el gobierno japonés fue algo repentino y no les salió tan mal. Pasó cuando el tsunami azotó su costa noreste; en ese entonces el primer ministro Kantei Saigai comenzó a dar updates del incidente y, sobre todo, a desmentir muchos de los rumores falsos que se propagaban por el pánico, como "la contaminación radioactiva que se esparciría en todo el norte del país".
Ahora que la conversación consume tiempo… demasiado si es que tu agenda es tan apretada como la de cualquier mandatario. No se trata de que contesten todas las preguntas que les llegan —ni que respondan a todos los trolleos—, simplemente que haya un mayor compromiso con el hecho de que Internet y las redes sociales ya son la principal forma de comunicación.