Peor aún… es probable que no se cumpla nunca.
Esta semana aparecieron 2 anuncios relacionados con esa iniciativa. Por un lado, Microsoft confirmó que Astoria, el proyecto para portear apps de Android, ya no seguirá en desarrollo. Y por otro, anunció con mucha presunción que acaba de comprar al startup Xamarin, con el cual podrá tener "una plataforma agnóstica" en cuanto a aplicaciones. Eso último significa que la compañía quiere facilitarle aún más a los desarrolladores la tarea de llevar apps a Windows 10, desafortunadamente las cosas no son tan sencillas.

Xamarin, que tiene de clientes a más de 15,000 marcas —incluyendo de alto perfil, como Coca-Cola —, permite desarrollar las apps en un único lenguaje, para después "adaptarlas" a cada plataforma de forma relativamente fácil y rápida. Así, el trabajo de los desarrolladores se simplifica, pues portear la aplicación al código de los diferentes sistemas operativos requiere hacer ajustes mínimos. En teoría están ofreciendo el mejor ecosistema de desarrollo, aunque hay limitantes: toda la programación necesita .NET y C#.
La ventaja de Astoria es que una app ya desarrollada en Java y que fuera 100% funcional en Android podía ser trasladada directamente a Windows 10, sin ningún requisito adicional. Pero Microsoft parece no querer únicamente las apps, sino que los desarrolladores las integren con las características de Windows, algo que no iba a suceder con Astoria. Después de todo ¿para qué agregarle cosas nuevas a una app si basta con adaptarla tal como está?
Tal vez esa sea la razón por la que Microsoft aniquiló Astoria. Además, es probable que no quiera meterse en problemas legales con Google por usar APIs que no son parte de Android, sino de servicios que están protegidos por propiedad intelectual. Lo cierto es que el plan de Microsoft luce muy enredado y al menos a simple vista parece poco eficaz, en especial porque no parece haber una solución definitiva ante la carencia de apps para Windows 10. Y bueno, el problema principal persiste: los desarrolladores no parecen muy interesados en hacer siquiera el mínimo esfuerzo para llevar sus aplicaciones fuera de iOS y Android.