No me refiero a que tengas un alienígena dentro de ti, hablo de enfermedades humanas. En la Estación Espacial Internacional (EEI), los recursos en la nave son muy específicos. Hay muchas medicinas, kit de primeros auxilios, respirador y hasta un desfibrilador. Pero si alguna vez visitas la galaxia, procura no enfermarte porque las opciones para sanarte son muy limitadas y nadie, nadie quiere vomitar en micogravedad.
Para no quedarse en blanco, los astronautas reciben entrenamiento médico por 40 horas antes de dejar la Tierra. Por lo tanto, saben cuidados básicos como poner inyecciones, suturar heridas y hasta RCP. Si te pasa algo más complicado, hay un libro muy completo de medicina que los astronautas pueden consultar.
La EEI también cuenta con un muy buen ultrasonido para buscar qué es lo que está fallando en tu cuerpo. Si aún así no encuentran qué te está pasando, hay un equipo médico en la Tierra listo para dar consultas vía satélite.

Si de plano no hay nada que puedan hacer, te mandarán de regreso a la Tierra, un viaje de 3 horas y media en el que la aceleración de tu nave será muy difícil de soportar, considerando que estás enfermo.
Es por esto que cualquier persona que vaya al espacio tiene excelente salud y está en observación mucho antes de salir para asegurarse que no le pase nada.