
Benjamin Caudill y Bryan Seely hackeron el sistema de Secret de manera muy fácil. Lo que hicieron fue crear bots simples con cuentas falsas y conectarse con un solo amigo a la vez. De esa manera cuando aparecía una nueva publicación, sabían exactamente quién era el que había compartido ese secreto.
Como buenos hackers de sombrero blanco, Caudill y Seely informaron a Secret acerca de la vulnerabilidad que encontraron. Gracias a ello, el equipo de Secret se hizo cargo y arregló el problema. Así que, si pensabas descubrir cuál de tus amigos escribió: "Tengo miedo de salir del closet", ya no será tan fácil descifrarlo.
Aun así, la facilidad con la cual este par de hackers expuso una falla de seguridad, nos pone a dudar si en verdad nuestros secretos estarán a salvo en Secret. Si tienes planeado compartir algo muy fuerte en esta nueva red social, te recomiendo que lo pienses 2 veces antes de hacerlo.