Publicada por la oficina de patentes y marcas registradas de los Estados Unidos, la aplicación de Apple, “medición de fuerza incorporado”, toma el concepto de presionar la pantalla de dispositivos con distintos grados de fuerza. En lugar de sólo tocarla, ahora sería posible presionar con fuerza para realizar un comando distinto. El dispositivo reconocería la forma en la que se presiona y respondería según sea el caso.

Por ejemplo, en una pantalla se podría modificar el volumen del teléfono mediante un ícono. Al presionar hacia arriba podría aumentar el volumen y hacer lo contrario reduciría el sonido. El usuario decidiría cómo reacciona el dispositivo basado en la forma en que se le presionara. Si lo hiciera suavemente, el volumen cambiaría gradualmente, pero si lo hiciera con fuerza, el volumen llegaría al tope rápidamente.
Otro ejemplo es en la aplicación GarageBand, en la que se puede presionar con distinta fuerza para modificar la fuerza del sonido en el piano o batería.
La patente se enfoca en un teléfono, pero el invento puede ser aplicado a todos los dispositivos de la marca, incluyendo reproductores iPod Touch, cámaras y consolas portátiles. Al aplicar fuerza con distinta intensidad, el dispositivo podría tomar una foto o hacer una llamada, y si se está en Internet, mandar un e-mail o abrir una página.