La guerra de los televisores se ha librado en muy diversos campos de batalla, desde el technicolor hasta el poco popular efecto 3D y ante la llegada de uno más en la forma del 4K, el director de la división europea de Panasonic, Laurent Abadie, dice que el ganador no se definirá por la calidad visual ni por la definición que ofrezca en sus equipos, sino por el software y servicios que brinde al espectador.
“La clave para la televisión del futuro es que se convierta en una plataforma abierta. El formato que conocemos y los convencionalismos actuales ya son obsoletos. Están a punto de sucumbir” declaró el ejecutivo, agregando que los fabricantes tendrán éxito sólo si crear un ecosistema sustentable de contenidos y gran conectividad. Y es que hoy en día las grandes marcas promocionan estos atributos como “características inteligentes” que entre otras cosas permiten detección de movimiento, tienen menús dinámicos y a modo de computadora, despliegan una gran cantidad de medios sin necesidad de reproductores externos.
En particular, Panasonic está apostando por una función denominada Mi pantalla de inicio, la cual se vale de cámaras para reconocer al usuario y ofrecerle contenido a la medida, dependiente de las preferencias del perfil. “Cuando una persona enciende el televisor, al instante aparece una selección personalizada de programación en vivo, aplicaciones y páginas recomendadas. Es un hecho, el siguiente gran beneficio para el consumidor se encuentra en la interactividad pues llegamos al punto en que la definición comienza a estancarse”.
Es importante señalar que durante CES 2013 se notó una clara intención por promover el 4K como la próxima gran cualidad televisiva y gracias al abaratamiento de la tecnología OLED, todas las compañías prometen que veremos pantallas costeables en no más de un par de años. “Cuando el consumidor no logre distinguir la mejora de resolución, pondrá su atención en lo que puede hacer con el televisor y ahí es donde ganará quien ofrezca mayor flexibilidad”.