
Esta situación motivó a su nieta Priscilla a escribir una emotiva carta al equipo de soporte de Oculus Rift para que ayudaran a su abuela a experimentar un último paseo al aire libre. La empresa respondió rápidamente y envió un visor para Roberta, con el cual pudo volver a vivir la sensación de movilidad dentro de Tuscany Villa, un demo que permite explorar e interactuar con objetos dentro de una villa italiana. Además, la mujer vio una joven versión de ella misma y a su querida y fallecida mascota gracias a una fotografía de Google StreetView.
Después de esta experiencia, Roberta quiso explorar más lugares por medio de StreetView, lo que provocó que Priscilla ideara una plan más ambicioso para el dispositivo de realidad virtual. Desafortunadamente, la condición de su abuela empeoró y Roberta falleció tan sólo unas semanas después. Para recordar y preservar la experiencia de su abuela, Priscilla diseñó un video en el que muestra los primeros momentos en que Roberta comenzaba a utilizar el Oculus Rift.
Aunque la mayoría de las personas vean a la realidad virtual como un nuevo método de entretenimiento, el caso de Roberta nos recuerda que pueden existir muchas otras aplicaciones para esta revolucionaria tecnología.