
Este nuevo tipo de Wi-Fi que están desarrollando los investigadores tiene la etiqueta de “pasivo”, dado que consume 1/10,000 del poder de cualquier otro transmisor inalámbrico, incluido el campeón del ahorro energético, el Bluetooth LE. Para lograrlo estos expertos se basaron en el funcionamiento de la señal de radio, que tiene 2 componentes: la digital y la análoga.
El digital se ha hecho cada vez más eficiente con el paso de los años, pero el análogo sigue gastando la misma energía que hace décadas, así que la solución fue pasarlo a digital con ayuda de un repetidor de Wi-Fi pasivo. Aunque ese convertidor es un intermediario entre el router y los dispositivos conectados, da velocidades de hasta 11 megabits por segundo, que está por debajo del Wi-Fi más rápido, pero muy por encima del Bluetooth.
Considerando que nos estamos llenando de dispositivos conectados, es imprescindible tener una alternativa más eficiente en términos energéticos, no sólo para evitar pagar una cuenta millonaria de electricidad, sino para que no tengas que estar recargando tanto aparato a cada rato.