
Cabe señalar que lo anterior no significa que todo lo disponible en iOS tendrá estética plana y colorida a partir de 2014, pues la normativa refiere únicamente a funcionalidad, sin mencionar algo acerca de la estética. Y es que muchos desarrolladores se apresuraron a rediseñar sus propuestas para acompañar el lanzamiento de iOS 7, pero pocos mejoraron la arquitectura de su programación. Con esta iniciativa de Apple, al fin se explotará el potencial del A7 y sus coprocesadores gráficos.
En teoría, sólo basta con que la infraestructura del código siga ciertos lineamientos de la última versión de Xcode 5 y que tenga soporte para API en segundo plano, pero es probable que el SDK exija ajustes más profundos y que, desde luego, requiera de mucho más tiempo de desarrollo. Fuera de que se aplace la fecha de salida para ciertas aplicaciones, el movimiento beneficiará a la mayoría de los usuarios, en especial a los que estrenan nuevo dispositivo de Apple. No obstante, habría que preguntarse si los que aún usan iOS 6.x y ediciones anteriores comenzarán con problemas graves de compatibilidad; tal vez, en el peor de los casos, padecerán de sequía de apps.