De acuerdo al Ingeniero Jefe del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, Brian Muirhead, la idea de fabricar la Death Star no es para nada algo del otro mundo. El ingeniero dice que la dificultad de la famosa estructura radica en el envío de los materiales necesarios desde un planeta al espacio, obviamente, por lo costoso que eso sería.

Por otra parte, Brian Muirhead aconseja que lo mejor sería utilizar un cuerpo que ya anduviese por el espacio dando vueltas, como un asteroide, para comenzar la construcción. Por cierto, el critica al Impero que empezó la fabricación desde cero, según él fue algo que no debieron haber hecho.

Este ingeniero no es para nada un inexperto, todo lo contrario, ya que es uno de los encargados de llevar a cabo la planeación de la misión que pretende aterrizar en un asteroide para obtener una muestra que será estudiada. Esperemos que la construcción de la Death Star comience en algún punto próximo de la historia de la humanidad.