El departamento de psicología de Goldsmiths de la Universidad de Londres hizo un estudio en el que demostró que las canciones no sólo impactan en nuestro oído, sino el la vista también. Para comprobarlo, los psicólogos Joydeep Bhattacharya y Job Lindsen hicieron 3 experimentos con 20 personas diferentes en cada uno.

En el primero, los participantes vieron un cuadrado gris por un segundo, después escucharon entre 9 y 17 segundos de música de música desconocida. Al terminar, se les pidió que clasificaran la música en una escala que iba de muy desagradable a muy agradable. Finalmente, les presentaron un segundo cuadro gris —que era igual al primero—; aquellos que calificaron la música como agradable, describieron ver el cuadrado más brillante que quienes no disfrutaron de la música.
En el segundo experimento, siguieron el mismo proceso: mostrar el cuadro gris, exponer a los participantes a música y volver a presentar el cuadrado. La diferencia fue que no tuvieron que valorar la música, antes de reproducirla, los científicos les dijeron a los voluntarios que sería positiva o negativa, según el caso. Quienes escucharon música positiva, vieron el tono de gris más brillante, mientras que los de música negativa, describieron ver el gris más oscuro.
En la tercera investigación, los 20 participantes tuvieron que aprenderse una escala de grises que iba del negro al blanco, también escucharon música y vieron un recuadro gris que tenían que ubicar en la escala. La música alegre hizo que las personas vieran el gris más claro de lo que en realidad era.

Todos los experimentos arrojaron resultados similares:
“Piezas musicales cortas pueden ser detonantes emocionales que influyan en lo brillante que algo nos parece. Se demostró la poderosa manera en que la música puede afectar a nuestra percepción y que esta percepción se alinea con la forma nuestras metáforas diarias", explica Bhattacharya.
Para el psicólogo, es sorprendente que la metáfora aprendida socialmente sobre el brillo asociado con la felicidad, se viera reflejado en las respuestas de nuestro cerebro.
"El brillo es una metáfora de la felicidad y hemos demostrado la música puede tener un efecto sutil en él".
Aunque aún no está claro qué tanto influyen las preferencias musicales de cada quien, el investigador recomienda escuchar constantemente música para mantenerse animado.