
Durante el evento de presentación, la compañía aseguró que la compatibilidad con Android 4.4 se daría a principios del próximo año, no obstante, siempre queda la incertidumbre de si las operadoras telefónicas permitirán que sus clientes reciban la actualización en la fecha estipulada. Al respecto, el vicepresidente senior de operaciones de Motorola, Mark Randal, dijo que al tener una versión pura de Android, Moto G queda libre de las imposiciones externas y en consecuencia, puede recibir nuevas versiones del sistema operativo poco después de que Google lo lance.
El único inconveniente sería que Motorola personaliza, al igual que muchas compañías, la experiencia de Android, si bien alterando muy poco la plataforma original, con un par de herramientas de accesibilidad como la app de cámara que estrenó Moto X. Dicho lo anterior, lo interesante es que no deberán pasar muchas semanas antes de que los afortunados dueños de un Moto G estén al día en términos de software, incluidos los que vive en México y Brasil.