Aparentemente, el principal motivo por el que Microsoft no adquirió la compañía es que esta trabaja muy de cerca con el gobierno estadounidense desarrollando tecnología portátil para proyectos clasificados. Sin embargo, el propio Osterhout declaró que, con el ritmo de crecimiento tecnológico actual, el tipo de innovaciones desarrollado por ellos puede ser aplicado directamente al los electrónicos destinados al público en general.
“En términos de lo que estamos haciendo, no manufacturamos armas. Hacemos cosas que pueden ayudar a la gente a hacer su trabajo. El enfoque real son características que también son aplicables al sector de los consumidores.”, comentó Osterhout.
Según la información revelada por fuentes anónimas, la transacción entre Microsoft y ODG se llevó a cabo en noviembre de 2013 y se rumora que pudo haber incluido entre 75 y 81 patentes, algunas destinadas a tecnología para desarrollar un par de gafas transparentes, con superficie semirreflectiva, lo que permitiría a Microsoft desarrollar el sistema de realidad virtual con elementos de realidad aumentada que tanto se ha rumorado. Además, las patentes también muestran el uso de un par de gafas de realidad aumentada junto con una especie de smartwatch.

Y aunque los ojos de la industria se han centrado en la compra de Oculus Rift, la tecnología adquirida por Microsoft realmente podría darle una enorme ventaja en el terreno de la realidad virtual, además de que, con el uso de Kinect, la empresa tiene el potencial de renderear un cuerpo virtual para los usuarios.