Desde hace algunos meses corre el rumor de que la próxima versión de Windows reemplazaría la numeración para favorecer los nombres clave y que la siguiente edición del sistema operativo sería conocida como Blue, pero de acuerdo con un informante de CNET que prefiere mantenerse anónimo, Blue es una iniciativa que apuesta por mantener la vigencia de todos los servicios que ofrece Microsoft, por medio de actualizaciones mayores lanzadas cada año.
No es un secreto que la firma de Bill Gates comienza a tener problemas para sostener un ritmo constante de mejoras en sus productos, en especial en lo que refiere a casos muy específicos como Internet Explorer o Windows Phone, mientras que la competencia lanza rediseños anuales sin mayor problema. Así las cosas, Blue cambiaría radicalmente la estrategia de Microsoft y su filosofía de desarrollo, distribución y comercialización, obligando a que los equipos detrás de Windows, Windows Live y otros servicios se sometan a reducir sus tiempos de entrega. El desafío es que este compromiso no puede sacrificar calidad ni cantidad de características.
En lo que refiere a Windows como plataforma, las cosas podrían complicarse más allá del desarrollo, pues el ecosistema de un sistema operativo para PC requiere de cierto tiempo de incubación para popularizarse en diversidad de equipos, lo que usualmente toma demasiados meses. De acuerdo con la fuente anónima, Microsoft quiere que las actualizaciones lleguen directamente al consumidor, sin necesidad de intermediarios, por medio de la tienda de Windows.
Según los supuestos, la oleada de actualizaciones llegaría en las mismas fechas a fin de que el usuario se acostumbre a la anualidad. No hay información de cuáles serían las primera mejoras para el catálogo de productos, pero se dice que la mayoría estarían enfocados a compatibilidad e interacción entre servicios, algo que no suena descabellado considerando las declaraciones de Steve Ballmer acerca de una plataforma unificada.